Diversas consultoras privadas estiman una desaceleración de la inflación durante el cuarto mes del año, proyectando que la tasa retome un sendero de baja después del último dato oficial. EcoGo, por ejemplo, pronosticó un 2,5% para abril, lo que implicaría una reducción mensual de 0,9 puntos porcentuales.
Los análisis sugieren que esta moderación se debe a la finalización del efecto de la devaluación preelectoral y a la estabilización de precios en rubros sensibles. LyP indicó que la merma fue impulsada por la moderación en alimentos y bebidas no alcohólicas (2,7%) e indumentaria (3,1%).
Respecto al panorama futuro, el Gobierno anunció ajustes significativos para mayo. Estos incluyen un aumento del 11,16% en el boleto de transporte en el AMBA y un incremento de entre 3% y 3,9% en las cuotas de las empresas de medicina prepaga. Los alquileres, a su vez, verán un aumento superior al 32% interanual.
Ante la escalada inflacionaria, funcionarios como Luis Caputo han solicitado paciencia, argumentando que la desinflación se profundiza porque "no tenés déficit, no hay emisión y se está recomponiendo la demanda de dinero".