Bajo la premisa de mantener un control estricto sobre las unidades carcelarias, agentes penitenciarios detectaron un socavón de 70 centímetros en los baños de un patio externo de la Unidad Penitenciaria Nº 11 de Piñero. El hallazgo, ocurrido en un pabellón de presos de alto perfil, derivó en la clausura inmediata del espacio y el inicio de investigaciones administrativas para determinar responsabilidades.
La vocera provincial, Virginia Coudannes, ratificó que este procedimiento se inscribe en una política de requisas permanentes y controles exhaustivos de ingresos mediante tecnología de scanners. “Las requisas no son una respuesta espasmódica, sino una regularidad dentro de la política de seguridad”, sostuvo la funcionaria, quien ponderó la decisión de impedir que los internos lideren organizaciones criminales desde el interior de los establecimientos.
En esta misma línea, el Ejecutivo provincial confirmó el avance de las obras de “El Infierno”, la nueva cárcel de alto perfil, junto a otros proyectos de infraestructura carcelaria. Al margen de las obras, Coudannes suscribió que se enviará próximamente un paquete de leyes a la Legislatura, tras reuniones de coordinación entre los ministros Pablo Cococcioni y Fabián Bastia con representantes parlamentarios para profundizar el plan de seguridad vigente.