El próximo lunes, el ministro de Economía, Luis Caputo, y el viceministro, José Luis Daza, presentarán el esquema detallado para afrontar los compromisos financieros en moneda extranjera del Tesoro Nacional hasta el término del mandato de Javier Milei. La iniciativa busca disipar las dudas sobre la capacidad de pago de la Argentina en el mediano plazo mediante un programa que los funcionarios definen como muy conservador en sus supuestos de nuevas colocaciones.
El plan de pagos contempla el vencimiento del próximo 9 de julio por US$4.300 millones, además de obligaciones por montos similares proyectadas para enero y julio de 2027. Según explicó el secretario de Finanzas, Federico Furiase, la estrategia consiste en estructurar colchones financieros durante 2026 para asegurar el cumplimiento de las metas posteriores y arribar con holgura al último año de la gestión.
Desde el Palacio de Hacienda argumentan que el año 2027 presentará menos desafíos que el 2026 en materia de desarrollo de fuentes de financiamiento. El diseño oficial apunta a demostrar que el financiamiento está cerrado para ambos períodos, una previsión que el Gobierno vincula con el retroceso del riesgo país hacia la zona de los 415 puntos y la desaceleración de la inflación.
Para evitar las tasas de los mercados internacionales, el equipo económico gestionó vías de financiamiento alternativas con costos significativamente menores. Furiase aclaró que, si bien el endeudamiento bajo ley extranjera permanece como una opción disponible, la administración nacional no se encuentra obligada a emitir títulos bajo dicha legislación si las tasas de interés no resultan convenientes.