La recaudación fiscal por derechos de exportación aplicados al agro alcanzará los US$4.613 millones en 2026, una cifra que marca una estabilidad casi absoluta respecto a los US$4.665 millones registrados en 2025. Según proyecciones de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), el aporte de las seis principales cadenas agrícolas (soja, maíz, trigo, girasol, cebada y sorgo) experimentará una variación interanual de apenas el -1%.
Este escenario de equilibrio se consolidará a pesar de la vigencia de la baja permanente de retenciones establecida el 7 de diciembre de 2025. Aunque la medida reduce la carga impositiva por cada unidad exportada, el incremento en el volumen físico de los despachos al exterior compensará la disminución de la alícuota y sostendrá el resultado fiscal definitivo.
La previsión para 2026 se ubica lejos de los récords históricos de 2021 (US$8.373 millones) y 2022 (US$9.101 millones), impulsados en su momento por el alza de precios internacionales tras el estallido del conflicto entre Rusia y Ucrania. No obstante, el ingreso proyectado supera en un 50% al piso de 2023, año condicionado por una severa sequía.
El comportamiento de los ingresos fiscales mostrará dos etapas marcadamente opuestas durante el año. En el primer semestre, el sector aportó US$1.881 millones, lo que representa un desplome del 51% en comparación con los US$3.804 millones de la primera mitad de 2025. Esta diferencia se explica por la alta base de comparación que dejó el esquema de reducción temporaria de alícuotas entre febrero y junio de 2025, sumado a la eliminación temporaria de retenciones en septiembre de ese mismo año.
La BCR prevé que la contracción inicial se revierta en el segundo semestre a medida que se normalice el patrón de declaraciones de venta. Para el período julio-diciembre se proyecta el ingreso de US$2.731 millones, una cifra que más que triplica la recaudación obtenida en la segunda mitad del año previo.
En la distribución por cultivos, el complejo de la soja (poroto, harina, aceite y biodiesel) se mantiene como el principal pilar de la recaudación al aportar US$3.275 millones, debido a que continúa afrontando las alícuotas más altas del esquema tributario. Detrás se ubican el maíz con US$754 millones, el trigo con US$324 millones, el girasol con US$158 millones, la cebada con US$79 millones y el sorgo con US$22 millones.