Bajo una visión optimista de los indicadores de actividad y un firme rechazo a las versiones de una crisis profunda, el ministro de Economía, Luis Caputo, analizó la coyuntura nacional. En una intervención que alternó definiciones técnicas con valoraciones políticas, el funcionario vinculó la estabilidad de los mercados a la percepción sobre el futuro institucional del país, más que a la gestión administrativa diaria.

Al evaluar la dinámica del Riesgo País, el titular del Palacio de Hacienda desestimó que los ruidos internos afecten la confianza externa. "Lo de Adorni no afecta en nada ni al Riego País ni las inversiones, lo que afecta es la volatilidad política", sentenció. En este sentido, defendió la ley de inocencia fiscal como una herramienta sólida, aunque admitió que el temor al retorno de gestiones anteriores condiciona su efectividad, pese a considerar que la probabilidad de ese escenario es inexistente.

En materia de actividad económica, Caputo negó la existencia de un proceso de estanflación y ponderó los niveles de consumo actuales. "Tratan de instalar que hay una mega recesión cuando el consumo privado está en nivel pico histórico", argumentó. En la misma línea, cuestionó el rol de los medios de comunicación al afirmar que "el periodismo nos declaró la guerra" y que se intenta instalar un clima negativo que no se condice con los datos de producto bruto.

Finalmente, justificó el acceso de funcionarios públicos a créditos hipotecarios, señalando que fueron movimientos inducidos por su propia recomendación para motorizar la economía. "No hay nada de ilegal ni de inmoral", subrayó, tras precisar que estos préstamos representan apenas el 0.2% del total otorgado. Bajo este escenario, el ministro vaticinó que el próximo turno electoral no presentará mayores dificultades para el oficialismo.