La dinámica de precios durante mayo consolidó una nueva desaceleración al registrar una suba mensual del 2,1%, según las mediciones de la Fundación Libertad y Progreso. El indicador se ubicó 0,5 puntos porcentuales por debajo del dato oficial del INDEC de abril y acumuló un 14,7% en los primeros cinco meses del año, mientras que la variación interanual alcanzó el 33,2%.
El comportamiento de los precios mostró una tendencia decreciente a lo largo del mes. Tras una primera semana que inició con un alza del 0,95%, las semanas posteriores marcaron incrementos del 0,51% y 0,57%, para cerrar el período con una variación semanal negativa del -0,17%, un registro deflacionario que no se observaba en el último tiempo.
Desde la entidad explicaron que el traslado a las naftas por el vencimiento del buffer de YPF el 15 de mayo fue acotado y no tuvo el impacto esperado. A su vez, señalaron que el ancla fiscal y la estabilidad cambiaria contuvieron el resto de la canasta, compensando la aceleración en el rubro de alimentos y bebidas no alcohólicas, que subió un 3,3% y aportó 0,8 puntos porcentuales a la variación general.
El economista jefe de la fundación, Iván Cachanosky, señaló que la demanda de pesos se normalizó parcialmente y que el apretón monetario del BCRA comenzó a surtir efecto, proyectando que la inflación anual podría cerrar en torno al 26%. Por su parte, el economista Julián Neufeld advirtió sobre la presión de los precios energéticos por la tensión internacional y la quita de subsidios, remarcando la importancia de vigilar las tarifas de los servicios básicos.