Santa Fe sostiene su peso como núcleo agroindustrial del país con números que, en General López, se ven en la calle y en las terminales. La provincia llegó a 6,32 millones de hectáreas sembradas en la campaña 2024/25 y sigue siendo la principal plataforma de salida de granos y oleaginosas, según estimaciones de Grant Thornton; ese volumen encuentra este 2 de junio un correlato concreto en el sur santafesino, donde ingresaron 3.563 camiones, 9% más que la semana pasada. La soja aportó 1.527 unidades y siguió perdiendo tracción frente al ritmo semanal e interanual, mientras el maíz trepó a 1.343 camiones, con subas de 17% y 9%, en una región que ya transita la post-cosecha sojera y concentra la atención en la recolección del tardío.

Ese recambio entre gruesa y fina forma parte del entramado que explica el 10,1% del valor agregado nacional que aporta Santa Fe y su fortaleza industrial. En la región núcleo, la BCR había relevado al 28 de mayo una leve mejora para el trigo y un recorte de área menos severo, del 17% al 12%, aunque con sólo 15% del área proyectada en marcha y dificultades para avanzar en el este. Hoy, con lotes de trigo en macollaje y desarrollo vegetativo en los cuadros más adelantados, el dato agronómico central pasa por el frío: hay riesgo de heladas sobre los cultivos de invierno.

Las simulaciones muestran una semana sin recarga efectiva, con 11,1°C de promedio regional y sin lluvias en los últimos siete días; además, los mapas de tendencia reflejan pérdida de humedad superficial y consumo de agua que siguió ajustando las reservas de la capa alta. Las proyecciones indican 15,1 mm para el acumulado semanal, pero prácticamente nada en las próximas 48 horas y apenas 2,5 mm promedio hacia las 72 horas.

En los precios, el sostén sigue siendo selectivo. En Rosario, la soja se mantuvo en $465.000, el maíz cedió levemente a $254.620 y el trigo mejoró a $299.300, una señal acotada dentro de una plaza que sigue armando referencias para la fina en una provincia que concentra buena parte del negocio exportador y del procesamiento agroindustrial. Chicago operó con bajas moderadas en los tres granos, y Matba dejó un comportamiento mixto: el maíz disponible subió a US$182, mientras la soja cayó a US$329 y el trigo a US$215. Con un dólar oficial en $1.445 y el futuro en $1.446,5, la variable cambiaria se movió poco en la rueda y dejó el foco puesto en la mercadería y en el estado de los lotes.

El pulso de Venado Tuerto confirma así el esquema productivo que Grant Thornton identifica para Santa Fe: una economía que combina escala agrícola, red logística, industria y adopción tecnológica, con una base que también se extiende a la lechería, los biocombustibles y la biotecnología. Este esquema no es aislado; el informe presenta un gráfico de la evolución exportadora provincial que evidencia cómo, tras un bache en 2023, el volumen de exportaciones santafesinas se recuperó con fuerza hasta proyectar 32,6 millones de toneladas para 2025, una tendencia que se convalida con el buen movimiento logístico actual.


Evolución de las exportaciones santafesinas. Se observa la fuerte recuperación 2024-2025 luego del bache 2023.

En la jornada, sin embargo, la lectura práctica para el sur santafesino pasa por un dato bien concreto: la campaña gruesa se va cerrando con más presencia de maíz en el movimiento de camiones, mientras la fina entra en un tramo con heladas bajo vigilancia y sin una oferta inmediata de agua que recomponga la humedad superficial.